¿Por qué escribir un diario?
Porque su construcción es una búsqueda de sentido. En todo diario hay una búsqueda filosófica, una indagación profunda en torno a preguntas insolubles.
Hay también un misticismo, una sed de trascendencia, un desborde de sí mismo, una ruptura del tiempo, una pausa en el día a día. Un arrebato contemplativo.
Hay una narrativa en primera persona, un yo que se afirma y pronuncia, un testimonio de lo cotidiano en el que la literaturidad se filtra.
Más que un cuaderno de viaje es una libreta de vida.
Más que una bitácora de obra es la obra misma.
Más que un manojo de memorias es un legajo de recuerdos que se actualizan y transforman en la lectura.
¿Y sobre qué versa el diario?
Sobre las obsesiones de quien escribe.
De ahí su poder.
Ahí la vulnerabilidad.
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lunes, 22 de enero de 2018
jueves, 5 de octubre de 2017
Día mundial del docente
La docencia es
vocación, profesión y empleo, es decir, idealmente existe en las personas que
dedican parte de su vida a esta actividad una propensión al aprendizaje y la
enseñanza que requiere –además- formación específica y continua para
comprender, planificar, instrumentar y evaluar procesos educativos, en
ambientes reconocidos y bajo esquemas laborales que permiten asegurar
condiciones de vida digna.
Cuando falta algún
elemento de la triada vocación-profesión-empleo es difícil que ocurra la
excelencia en la enseñanza. Difícil, aunque no imposible. Por el contrario,
cuando se disfruta la construcción y socialización del conocimiento, cuando se
reflexiona sobre la propia práctica en términos de diseño de experiencias de
aprendizaje, generación de comunidades de práctica y reconocimiento de logros,
y con ello se obtiene un salario que permite mantener una vida decente se
tienen todos los elementos para esperar que los profes sean buenos profes.
Ya se sabe que quid natura non dat salmantica non praestat
y, sin embargo, con capacitación constante, voluntad y compromiso pueden,
quienes se dedican a la docencia, trabajar en equipo y hacerse de recursos para
lograr sin mayores dificultades los objetivos educativos. Cosa aparte son las
condiciones laborales. Por ejemplo, en México, lejos están los tiempos en que
ser maestro o maestra representaba una forma de vida cómoda; por el contrario,
ahora es –aunque no se reconozca- una ocupación peligrosa que requiere personas
inteligentes y valientes, de corazón generoso y cuero duro.
El problema
educativo, claro está, no se reduce a la calidad de la enseñanza (tener buenos
profes), implica además de muchas otras variables la cobertura (tener profes
para atender a todos los estudiantes): “según los cálculos del Instituto de Estadística
de la UNESCO, el mundo necesitará 69 millones de docentes para lograr la
universalización de la enseñanza primaria y secundaria de aquí a 2030”.
En esta prospectiva
y teniendo en cuenta que el docente es un agente social con una responsabilidad
fundamental para encausar los procesos educativos, sobra decir que su bienestar
se convierte en un tema del cual ni la sociedad ni el gobierno se puede
deslindar. Y menos después de 1994 cuando la UNESCO instituyó el 5 de octubre
como Día Mundial del Docente.
¿Y por qué
tendríamos que recordar a los docentes el 5 de octubre si los mexicanos
celebramos con gran pachanga el 15 de mayo? Precisamente porque, afectos al
mitote, celebramos el día del maestro con festivales y, dependiendo del
presupuesto y las circunstancias, hasta se rifan coches; mientras que el 5 de
octubre suena a reclamo porque recuerda la exigencia de garantizarle a los
docentes condiciones dignas de trabajo. Y por lo tanto no se trata de elegir
una u otra fecha, sino de darnos la oportunidad para preguntarnos qué estamos
haciendo para garantizar la formación académica y de investigación así como la
capacitación constante del profesorado para mejorar la enseñanza. ¿Cuánto hemos
avanzado y cuánto nos falta?
Haciendo eco de las
recomendaciones de la UNESCO, en la Escuela de Formación Docente y Desarrollo
Académico de la BUAP se realizó hoy una jornada
docente que incluyó cuatro conferencias, un panel, dos conversatorios y
presentaciones de libros relacionadas con el tema de la formación docente. La cosa estuvo así:
- Conferencia inaugural “Docencia innovadora e interacción social mediada por recursos digitales” a cargo de Dr. José Antonio Jerónimo Montes (UNAM).
- Conversatorio “El docente de la BUAP en el imaginario estudiantil: hallazgos desde la evaluación” a cargo de Mtra. Martha Patricia León Arenas (BUAP)
- Presentación de libro Jóvenes estudiantes de educación superior: reflexiones desde la experiencia universitaria. Fomento Editorial BUAP – Escuela de Formación Docente y Desarrollo Académico.
- Conversatorio "La contribución del Programa Institucional de Formación Docente a la formación de estudiantes: prácticas profesionales" con la participación de Gabriela Herrera Cano, Juan Miguel Ballesteros Reyes, Jorge Précoma Précoma y Alberto Sandoval Martínez como moderador.
- Conferencia “Las metacompetencias en la formación docente” por Mtro. Joaquín Gabriel Grajales López (LOGRA Consultores)
- Conferencia “Formación docente en contextos ingenieriles, entre el adiestramiento y la capacitación. El caso del TecNM” a cargo de Dra. Adriana Castillo Rosas (CIIDET)
- Panel “Aprender para enseñar: una mirada interinstitucional sobre la formación docente"
- Dr. Marco Antonio Rigo Lemini (UNAM) Dra. Mónica García de Luca, (Red de Colegios Semper Altius), Dr. Lino Eduardo Cardiel Marmolejo (Hospital General de México: Dr. Eduardo Liceaga”), Mtra. Inés Botero Cuervo (Universidad Anáhuac). Moderador: Moderador: Dr. Luis Medina Velázquez (Universidad Anáhuac).
- Presentación del libro Prosas educativas. La moral del maestro. Textos, circunstancias y pedagogía maldita de Guadalupe Barradas Guevara. Fomento Editorial BUAP- Fundación Carolina.
- Conferencia de claurusa “Modelos de formación docente y tecnología ¿Una integración posible?" a cargo de Dra. María del Rosario Freixas Flores (UNAM)
Saber qué se está haciendo en distintas instituciones es importante para imaginar y anticipar las exigencias de los próximos años.
Por cierto, casi lo
olvidaba. Este año el Día Mundial de los Docentes tiene como tema “Enseñar en
libertad, empoderar a los docentes”.
Por hoy no hace
falta decir más.
jueves, 22 de septiembre de 2016
Tarde de placeres
He pasado esta tarde, como pocas veces, dedicado a los placeres: estuve en la presentación del libro de Gerardo Sifuentes, Paracosmos, ocasión propicia para el encuentro con amigos muy admirados y queridos. Gerardo y yo fuimos compañeros en la escuela. De esos tiempos data la amistad y el cariño. Sus éxitos me alegran. Acaba de recibir un premio de periodismo.
Después fui a mi clase y ya se sabe que las clases cuando funcionan recargan las pilas. La docencia aunque ya no es tan gratificante como lo fue en otros momentos de la historia, gratifica.
Al terminar fui al teatro a ver Memoria crítica de Felipe Galván, una obra que apela por igual a las emociones y la inteligencia con su humor fino y un elegante manejo de la ironía... Felipe fue uno de los primeros profesores que tuve en la facultad.
Uno crece cuando está en contacto con gente que tiene proyectos, que ama lo que hace, que se apasiona... Esto, sin embargo, a la gente que administra la educación se le olvida o nunca lo entiende (porque, parafraseando a Pascal, hay razones que la administración no entiende).
Lo que soy y lo que sé se lo debo en gran medida a mis profesores y profesoras. Con Galván aprendí muchas cosas, pero lo que más le agradezco es que me haya ubicado. Con tres palabras me hizo comprender en qué universidad me había inscrito.
Por la mañana había comprado el libro Inéditos y extraviados de Ignacio Padilla, sentí por un lado la alegría de hallar sus letras, por el otro, el golpe de su ausencia. En el trabajo, confirmé que tengo un gran equipo. Mejor aún, soy parte de un gran equipo.
Ah, casi lo olvido: hoy la vi, me miré en sus ojos y supe que sigo vivo. Lo demás es prescindible.
sábado, 10 de septiembre de 2016
Hacer dedos
Hoy en el taller de redacción de
artículos académicos hablamos del blog. Cuando uno no está acostumbrado a
escribir hay que hacer dedos, tomar papel y lápiz o encender el ordenador para
expresar algo: lo que sea. Al principio cuesta trabajo, pero poco a poco las
ideas se van soltando, fluyen y, lo mejor de todo, comienzan a acomodarse.
Desde luego, es útil darse un tiempo para la preescritura: lectura de
documentos sobre el tema, elaboración de esquemas, diálogo con enterados...
Abrir un blog puede ayudar en estos casos.
En su libro Plataforma. Hazte oír en un mundo ruidoso, Michael Hyatt recomienda
tener un blog. “Claro -me dirán- ese libro es viejo, se publicó hace cuatro
años, actualmente ya casi nadie usa el blog. Los blogs han muerto”. No estoy
muy seguro: si bien las redes sociales han favorecido la brevedad y la
fugacidad de los textos, varios amigos han regresado a su condición de
blogueros, quizá porque a veces hace falta extenderse y desarrollar ideas.
Para muchos de nosotros –dice Hyatt-, el corazón de nuestra base de
operaciones es el blog, donde viven nuestras mejores ideas, el lugar donde
otros pueden comentarlas e interactuar con nosotros, el nexo de nuestra red
social.
Su recomendación incluye ocho pasos
para sacarle provecho: elegir un tema (diario personal, tema central, miscelánea),
elegir un servidor, establecer el blog, publicar la primera entrada, usar si se
requiere un software externo, adornarlo, promoverlo y sobre todo publicar
regularmente, ese es el reto. El blog demanda tiempo y exige ser constante.
Recuerdo mi primer blog: De lo pos a lo hipermoderno,
surgió como un apoyo a mi trabajo docente. Respetuoso como soy de los derechos
de autor no permito las fotocopias ni los archivos electrónicos, si no se
cuenta con la autorización para distribuirlos (lo cual nunca sucede). Así que
mis alumnos investigan, van a la biblioteca y comparten sus hallazgos, yo leo,
resumo, hago reseñas y de ese modo no nos saltamos las leyes. La cultura de la
legalidad se construye con hechos, no con discurso.
Luego vinieron otros: Bitácora de los días sin ti, Litoglosia y La musa capitalista
(actualmente cerrados) fueron una exploración poética de la distancia, el
silencio y la economía. Nadie
dibujó tu nombre al mío fue un blog sobre el suicidio cuya reflexión pasaba
por una historia de amor (alguien intentó apropiarse del texto y lo cerré,
algún día publicaré la versión original). Las favoritas del profe
incluye una serie de canciones que me gustan (hace mucho que no lo actualizo).
También abandonado se encuentra Mis puntos sobre las íes,
una serie de notas sobre redacción...
Los que se mantienen activos son El cuaderno amarillo con
algunas reflexiones serias, Mermelada
de piña, una parodia de consejos sobre administración de la calidad. Verano del 16 concluido por falta de
ideas y este ficcionario
diario que utilizo para que no se me olvide teclear. Se cuenta fácil pero
son ya más de diez blogs.
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