sábado, 10 de septiembre de 2016

Hacer dedos

Hoy en el taller de redacción de artículos académicos hablamos del blog. Cuando uno no está acostumbrado a escribir hay que hacer dedos, tomar papel y lápiz o encender el ordenador para expresar algo: lo que sea. Al principio cuesta trabajo, pero poco a poco las ideas se van soltando, fluyen y, lo mejor de todo, comienzan a acomodarse. Desde luego, es útil darse un tiempo para la preescritura: lectura de documentos sobre el tema, elaboración de esquemas, diálogo con enterados... Abrir un blog puede ayudar en estos casos.

En su libro Plataforma. Hazte oír en un mundo ruidoso, Michael Hyatt recomienda tener un blog. “Claro -me dirán- ese libro es viejo, se publicó hace cuatro años, actualmente ya casi nadie usa el blog. Los blogs han muerto”. No estoy muy seguro: si bien las redes sociales han favorecido la brevedad y la fugacidad de los textos, varios amigos han regresado a su condición de blogueros, quizá porque a veces hace falta extenderse y desarrollar ideas.

Para muchos de nosotros –dice Hyatt-, el corazón de nuestra base de operaciones es el blog, donde viven nuestras mejores ideas, el lugar donde otros pueden comentarlas e interactuar con nosotros, el nexo de nuestra red social.

Su recomendación incluye ocho pasos para sacarle provecho: elegir un tema (diario personal, tema central, miscelánea), elegir un servidor, establecer el blog, publicar la primera entrada, usar si se requiere un software externo, adornarlo, promoverlo y sobre todo publicar regularmente, ese es el reto. El blog demanda tiempo y exige ser constante.

Recuerdo mi primer blog: De lo pos a lo hipermoderno, surgió como un apoyo a mi trabajo docente. Respetuoso como soy de los derechos de autor no permito las fotocopias ni los archivos electrónicos, si no se cuenta con la autorización para distribuirlos (lo cual nunca sucede). Así que mis alumnos investigan, van a la biblioteca y comparten sus hallazgos, yo leo, resumo, hago reseñas y de ese modo no nos saltamos las leyes. La cultura de la legalidad se construye con hechos, no con discurso.

Luego vinieron otros: Bitácora de los días sin ti, Litoglosia y La musa capitalista (actualmente cerrados) fueron una exploración poética de la distancia, el silencio y la economía. Nadie dibujó tu nombre al mío fue un blog sobre el suicidio cuya reflexión pasaba por una historia de amor (alguien intentó apropiarse del texto y lo cerré, algún día publicaré la versión original). Las favoritas del profe incluye una serie de canciones que me gustan (hace mucho que no lo actualizo). También abandonado se encuentra Mis puntos sobre las íes, una serie de notas sobre redacción...


Los que se mantienen activos son El cuaderno amarillo con algunas reflexiones serias, Mermelada de piña, una parodia de consejos sobre administración de la calidad. Verano del 16 concluido por falta de ideas y este ficcionario diario que utilizo para que no se me olvide teclear. Se cuenta fácil pero son ya más de diez blogs.

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