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sábado, 28 de marzo de 2020

Nota triste (2)


Lo supe en la madrugada. Alrededor de la una, cuando leí en las redes sociales una publicación de Víctor Toledo, profesor y amigo. “Que descanse en paz… pero que siga escribiendo”, algo así decía, palabras más, palabras menos. Me resistí a creer. También me resistí a preguntar.

A las 3:36 recibí la confirmación de la triste noticia desde su propio teléfono celular. Por más que pareciera una broma de mal gusto no había, ya, manera alguna de negar el hecho.
La velación del Mtro. Roberto Martínez Garcilazo se realizará hoy. La capilla estará disponible a partir de las 8 de la mañana…
El mismo mensaje me llegó al clarear desde el teléfono de Pipis, su esposa. Sorprendido y desconcertado alcancé a responder que me dolía enterarme y precisamente ese dolor me unía a ella y a su familia. No era poca la sorpresa, no menos el desconcierto. Hacía unos meses, antes de concluir el 2019, asistí a un curso que impartieron ella y él. Ella abordaba aspectos pedagógicos, él, literarios. Ostentaba su erudición con elocuencia, muy a su estilo: sin dar concesiones.

Lo conocí en la Facultad de Filosofía y Letras. Compartimos algunos cursos y era cuestión de tiempo para coincidir en algunos proyectos. Cuando fue director de la Casa del Escritor me invitó a impartir un taller de redacción. El espacio fue un lugar de encuentro que me permitió conocer a muchas personas interesantes: tesistas desesperados, investigadores en busca de inspiración, secretarias, guionistas, amigos y amigas. 

Hicimos radio. 

Presentamos libros. 

Coincidimos en espacios académicos y homenajes a poetas y narradores.

Hubo una temporada en la que su columna periodística y la mía compartieron páginas en periódicos locales. Yo fui perdiendo con el tiempo el gustó por las reacciones de los lectores anónimos, a veces con tono de advertencia, a veces con tono de amenaza (y eso que hace años no era mal visto, como ahora, tener una opinión). El continuó y de cuando en cuando me enviaba en PDF su columna por WhatsApp. También por WhatsApp y en PDF me compartió su tesis doctoral.

Alguna vez tomé un curso que impartió sobre Narrativa autobiográfica en la educación, o sea: el diario del docente. El recorrido comenzaba con el diario en la filosofía antigua, seguía con la escritura personal en los místicos y religiosos medievales, avanzaba entre las reflexiones de escritoras y escritores para cerrar dando voz a los pedagogos. De este modo, el potencial de este dispositivo educativo quedaba más que claro. No fuimos muchos los asistentes; quienes no llegaron se lo han perdido para siempre.

De sus libros tengo todos. Desde Lumbre obscura hasta Nubes, olas, sombras. Este último está integrado por dos partes: un canto amoroso a la mujer, su esposa, y una profunda elegía, a su padre. 

De la primera parte Voluntad, representación, llama del amor transcribo el primer poema:
Amo del mundo lo que tú tocas, lo que miras
Los días dorados del presente
Los frutos de la eterna vid que tu cultivas
Amo esta vida
que no alcanza para contener el lagar inmenso
¿A dónde irá el amor
-el mosto, el vino-
cuando se rompan los vasos de barro de los cuerpos?
¿A dónde irán estas palabras después que leas?
Amo la vida fugaz que tú animas.

Y de la segunda parte, En el nombre del padre, copio solo un verso:

La muerte es una forma misteriosa del recuerdo.

Hace un mes cumplió 60 años. Hoy el páncreas lo ha puesto delante de lo sublime y "su terrible misericordia".

lunes, 29 de enero de 2018

Ideales educativos

¿Qué busca un docente cuando prepara e imparte sus cursos? ¿Qué fuerza lo despierta y mueve hasta el aula? ¿A qué le apuesta un educador?
El deseo de Ser..., supongo. Decía Rousseau que quería enseñar "el oficio de vivir".
* * *
¿Qué pretendo lograr en mis estudiantes? Soy docente porque me gusta aprender. Doy clases porque creo que es posible construir y descubrir con otros eso que llamamos conocimiento. Vivir es convivir. Fácil, muy fácil sería decir que como profesor busco, pretendo, persigo que mis estudiantes sean ciudadanos del siglo XXI. Que desde un área del conocimiento se descubran y se proyecten, que vivan intensamente. Que sean éticos, es decir, virtuosos, es decir, los mejores según su talento…Que aprendan a ser justos, sensibles, sabios. Que respeten lo diverso y se respeten a sí mismos. Que aprendan a consumir y que cuiden el planeta. Sería fácil porque de eso mucho se ha escrito. Educar es comunicar, conversar y no necesariamente convencer. Educar es contribuir al desarrollo integral de la persona: intelecto, voluntad, sentimiento. Cuerpo, alma, espíritu… Educar es dar la pauta para que el otro desde la diferencia y su condición de inasible alcance la autonomía, se defina, se des-cubra y trace su propia ruta…Podría decirse también que me interesa desarrollar en mis alumnos las competencias de su perfil profesional de modo que integrando conocimientos, habilidades y actitudes resuelvan tareas propias del mundo en el que quieren vivir…Y sí. Pero quizá sea mejor decir que al diseñar situaciones de aprendizaje y proponer tareas que movilizan sus recursos, más que revelarles su ZONA de desarrollo PRÓXIMO quiero que busquen su talento, su PASIÓN. Desde luego que en esta tarea es importante tener en cuenta las teorías psicopedagógicas para no dejarse llevar por las creencias. También es importante nutrir la imaginación con la experiencia y viceversa. Hablar, hablar, hablar. La palabra vehicula el pensamiento… ¡ESO! Educar es buscar CÓMPLICES para hablar…Hablar para construir la propia narrativa... Hablar sobre los principales temas de nuestra disciplina… ¿Y cuáles son esos temas cuando uno es docente de la licenciatura en Procesos Educativos? 1 La filosofía de la educación, 2 Las intenciones formativas, 3 El discurso pedagógico, 4 La identidad, 5 El curriculum, 6 La estrategia, 7 La evaluación, 8 El conocimiento del conocimiento, 9 La vida como proyecto, 10 La felicidad. La felicidad, sobre todo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Día mundial del docente

La docencia es vocación, profesión y empleo, es decir, idealmente existe en las personas que dedican parte de su vida a esta actividad una propensión al aprendizaje y la enseñanza que requiere –además- formación específica y continua para comprender, planificar, instrumentar y evaluar procesos educativos, en ambientes reconocidos y bajo esquemas laborales que permiten asegurar condiciones de vida digna.

Cuando falta algún elemento de la triada vocación-profesión-empleo es difícil que ocurra la excelencia en la enseñanza. Difícil, aunque no imposible. Por el contrario, cuando se disfruta la construcción y socialización del conocimiento, cuando se reflexiona sobre la propia práctica en términos de diseño de experiencias de aprendizaje, generación de comunidades de práctica y reconocimiento de logros, y con ello se obtiene un salario que permite mantener una vida decente se tienen todos los elementos para esperar que los profes sean buenos profes.

Ya se sabe que quid natura non dat salmantica non praestat y, sin embargo, con capacitación constante, voluntad y compromiso pueden, quienes se dedican a la docencia, trabajar en equipo y hacerse de recursos para lograr sin mayores dificultades los objetivos educativos. Cosa aparte son las condiciones laborales. Por ejemplo, en México, lejos están los tiempos en que ser maestro o maestra representaba una forma de vida cómoda; por el contrario, ahora es –aunque no se reconozca- una ocupación peligrosa que requiere personas inteligentes y valientes, de corazón generoso y cuero duro.
El problema educativo, claro está, no se reduce a la calidad de la enseñanza (tener buenos profes), implica además de muchas otras variables la cobertura (tener profes para atender a todos los estudiantes): “según los cálculos del Instituto de Estadística de la UNESCO, el mundo necesitará 69 millones de docentes para lograr la universalización de la enseñanza primaria y secundaria de aquí a 2030”.

En esta prospectiva y teniendo en cuenta que el docente es un agente social con una responsabilidad fundamental para encausar los procesos educativos, sobra decir que su bienestar se convierte en un tema del cual ni la sociedad ni el gobierno se puede deslindar. Y menos después de 1994 cuando la UNESCO instituyó el 5 de octubre como Día Mundial del Docente.

¿Y por qué tendríamos que recordar a los docentes el 5 de octubre si los mexicanos celebramos con gran pachanga el 15 de mayo? Precisamente porque, afectos al mitote, celebramos el día del maestro con festivales y, dependiendo del presupuesto y las circunstancias, hasta se rifan coches; mientras que el 5 de octubre suena a reclamo porque recuerda la exigencia de garantizarle a los docentes condiciones dignas de trabajo. Y por lo tanto no se trata de elegir una u otra fecha, sino de darnos la oportunidad para preguntarnos qué estamos haciendo para garantizar la formación académica y de investigación así como la capacitación constante del profesorado para mejorar la enseñanza. ¿Cuánto hemos avanzado y cuánto nos falta?

Haciendo eco de las recomendaciones de la UNESCO, en la Escuela de Formación Docente y Desarrollo Académico de la BUAP se realizó hoy una jornada docente que incluyó cuatro conferencias, un panel, dos conversatorios y presentaciones de libros relacionadas con el tema de la formación docente. La cosa estuvo así:


  • Conferencia inaugural “Docencia innovadora e interacción social mediada por recursos digitales” a cargo de Dr. José Antonio Jerónimo Montes (UNAM).
  • Conversatorio “El docente de la BUAP en el imaginario estudiantil: hallazgos desde la evaluación” a cargo de Mtra. Martha Patricia León Arenas (BUAP)
  • Presentación de libro Jóvenes estudiantes de educación superior: reflexiones desde la experiencia universitaria. Fomento Editorial BUAP – Escuela de Formación Docente y Desarrollo Académico.
  • Conversatorio "La contribución del Programa Institucional de Formación Docente a la formación de estudiantes: prácticas profesionales" con la participación de Gabriela Herrera Cano, Juan Miguel Ballesteros Reyes, Jorge Précoma Précoma y Alberto Sandoval Martínez como moderador.
  • Conferencia “Las metacompetencias en la formación docente” por Mtro. Joaquín Gabriel Grajales López (LOGRA Consultores)
  • Conferencia “Formación docente en contextos ingenieriles, entre el adiestramiento y la capacitación. El caso del TecNM” a cargo de Dra. Adriana Castillo Rosas (CIIDET)
  • Panel “Aprender para enseñar: una mirada interinstitucional sobre la formación docente"
  • Dr. Marco Antonio Rigo Lemini (UNAM) Dra. Mónica García de Luca, (Red de Colegios Semper Altius), Dr. Lino Eduardo Cardiel Marmolejo (Hospital General de México: Dr. Eduardo Liceaga”), Mtra. Inés Botero Cuervo (Universidad Anáhuac). Moderador: Moderador: Dr. Luis Medina Velázquez (Universidad Anáhuac).
  • Presentación del libro Prosas educativas. La moral del maestro. Textos, circunstancias y pedagogía maldita de Guadalupe Barradas Guevara. Fomento Editorial BUAP- Fundación Carolina.
  • Conferencia de claurusa “Modelos de formación docente y tecnología ¿Una integración posible?" a cargo de Dra. María del Rosario Freixas Flores (UNAM)

Saber qué se está haciendo en distintas instituciones es importante para imaginar y anticipar las exigencias de los próximos años. 

Por cierto, casi lo olvidaba. Este año el Día Mundial de los Docentes tiene como tema “Enseñar en libertad, empoderar a los docentes”.


Por hoy no hace falta decir más.