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martes, 30 de junio de 2020

Educación en tiempos de pandemia


La Universidad Abierta de Cataluña fue fundada hace más de 25 años (1994) y desde entonces ha ofrecido con éxito y reconocida calidad grados y posgrados. Por la misma época, la UNESCO incorporó a sus discursos la idea de que el futuro de la educación pasaba por la incorporación de la tecnología. No es casual que en 1995 Dodge propusiera la WebQuest como un dispositivo pedagógico para orientar a los estudiantes en el uso de recursos disponibles en internet. Los fenómenos económicos (globalización) y tecnológicos (TIC) apuntalaron a finales del milenio pasado el concepto de Sociedades del conocimiento. El informe 2005 de la UNESCO deja claro que la educación es en red o no es educación. George Siemens con el Conectivismo añade a la gestión del conocimiento (conversión de saber-hacer en saber-cómo y viceversa) el saber-dónde. Si bien, a principios de este siglo México era uno de los países con alta pobreza digital (poca cobertura, mala calidad y alto precio del internet), el mensaje para los educadores ha sido claro: las muy criticadas Enciclomedia y entrega de tabletas debieron abrir la mente hacia el potencial de la virtualización.

La educación a distancia no debió tomarnos por sorpresa. ¿En qué planeta vivieron los agentes educativos que gracias a la pandemia descubrieron la tecnología? ¿En dónde pasaron un cuarto de siglo los que quieren inventar la educación a distancia y generar sus propios contenidos? Si algo caracteriza a las TIC es la interactividad, ¿cómo es que después de asumir el reto y declarar el éxito, los docentes afirman haber perdido la interactividad con los estudiantes?

He visto varios foros convocados por diferentes instituciones educativas, públicas y privadas, nacionales y extranjeras. El tema no podía ser otro: cómo sobrevivió la educación al confinamiento. Salvo los que ya ofrecían educación en línea, hay muchas coincidencias entre quienes participan.

Los docentes, por ejemplo, comparten un ritual expiatorio del tipo "Yo profesor, confieso que he fallado (consciencia culpable), pero la culpa no es mía sino del COVID19 (acto expiatorio), pero arrepentido he buscado el camino a través de la tecnología (autoabsolusión) y ya virtualmente redimido puedo continuar con mi vida (misión).

Los estudiantes, por su parte, se sobreponen a las adversidades y nunca se dan por derrotados sin importar las deficiencias de los maestros, la obsolescencia de los contenidos, las limitaciones tecnológicas. Faltaba más, son guerreros aguerridos… Claro, ellos, en primera persona. Pero siempre están los otros como pretexto, los compañeros menos favorecidos, “uno como sea, pero ello…”

Siempre los reflectores caen sobre profesores y estudiantes, pero hay otros actores educativos que no se asoman a los foros, los que ahora se esconden adrede, los que no toman la palabra. Los cómplices del rezago siguen sin dar la cara. 

Quienes deberían estar en el banquillo de los acusados son quienes que dejaron pasar un cuarto de siglo fascinados en su inútil burocracia.

sábado, 30 de julio de 2016

Aproximación al amor I

Hace algún tiempo, en una clase cuyo tema tenía que ver con La definición, explicaba su tipología y los procedimientos para redactar definiciones, cuando un estudiante interrumpió diciendo "me gustaría saber cuál es su definición de amor"... Respondí, más o menos:

El amor... sustantivo, masculino. Proviene del latín amor: amor, amor, amorem, amoris, amori, amore. Es un estado de excitación emocional que suspedende la razón y mueve la voluntad hacia otra persona (incluyendo la búsqueda de apareamiento). No debe confundirse con el cariño, la admiración o el aprecio, ni con el puro apetito sexual (aunque lo comprende), la pasión y el placer. Pertenece a los sentimientos intensos y se caracteriza por ser, hasta donde sabemos, humano (tengo mis dudas al respecto, sospecho que el amor existe en otras especies), por estar acompañado de un discurso que simboliza y valida el deseo, por necesitar del cuerpo y el tiempo para confirmarse. Requiere por tanto una serie de habilidades sociales, cognitivas, lingüísticas... aunque algunas de ellas pueden ser sustituidas por una cartera repleta de billetes. A riesgo de incurrir en el reduccionismo, creo que el amor es eminentemente erótico. Dependiendo del encuentro hay amores de primera y de segunda mano (también los hay de muchas manos), por su duración los hay cortos y largos, por la edad en que uno lo descubre hay amores de juventud, de madurez y de senectud, por la época del año en que ocurren hay amores de primavera, de verano, de otoño e invierno, por su carácter melodramático los hay de telenovela y ordinarios, de revista, de sociales e ignorados, por su estatus jurídico los hay legales e ilegales, legítimos y clandestinos, por su costo, los hay caros y baratos (no siempre el precio refiere calidad). Se habla del amor desinteresado (pero nadie lo ha visto)... El amor, la idea del amor y el discurso que lo vehicula sirven entre otras cosas para creerse el cuento de que la vida no es pura biología y esbozar un horizonte de trascendencia, es decir, crean sentido. El amor nace de las circunstancias, responde a un proceso biológico, adquiere forma en la mente, en el pensamiento, pasa por el lenguaje, se encausa por las formas de vida aceptadas socialmente y se reconoce en las instituciones creadas. Es un acontecimiento que se produce por el encuentro, transita por la convivencia y se consolida con la creación de un lenguaje común donde el cuerpo también es signo y símbolo,..

Mi estudiante escuchaba como si de verdad yo supiera qué es el amor. Nadie lo sabe. "El amor es siempre otra cosa", escribí en algún sitio. A veces tuiteo sobre el tema y es que a uno se le antoja entender el misterio.


Recuerdo esto porque hace unos días escribí que el amor es la simbolización del deseo. La expresión gustó. Supongo que alguien ya lo ha dicho antes, suena lógico. Desde luego, Alain Badiou no estará de acuerdo conmigo. Diría que estoy hablando del gozo, que se agota en el cuerpo y paradójicamente aleja de la otra persona. El amor, desde su perspectiva, es una aproximación a la amada, en su caso, en su condición de alteridad, lo cual constituye "la posibilidad de presenciar el nacimiento de un mundo" y el donde el cuerpo no es el fin sino la "garantía de la palabra". Volveré al tema, sin duda, porque pensar el amor exige un ejercicio intelectual más serio.