La docencia es
vocación, profesión y empleo, es decir, idealmente existe en las personas que
dedican parte de su vida a esta actividad una propensión al aprendizaje y la
enseñanza que requiere –además- formación específica y continua para
comprender, planificar, instrumentar y evaluar procesos educativos, en
ambientes reconocidos y bajo esquemas laborales que permiten asegurar
condiciones de vida digna.
Cuando falta algún
elemento de la triada vocación-profesión-empleo es difícil que ocurra la
excelencia en la enseñanza. Difícil, aunque no imposible. Por el contrario,
cuando se disfruta la construcción y socialización del conocimiento, cuando se
reflexiona sobre la propia práctica en términos de diseño de experiencias de
aprendizaje, generación de comunidades de práctica y reconocimiento de logros,
y con ello se obtiene un salario que permite mantener una vida decente se
tienen todos los elementos para esperar que los profes sean buenos profes.
Ya se sabe que quid natura non dat salmantica non praestat
y, sin embargo, con capacitación constante, voluntad y compromiso pueden,
quienes se dedican a la docencia, trabajar en equipo y hacerse de recursos para
lograr sin mayores dificultades los objetivos educativos. Cosa aparte son las
condiciones laborales. Por ejemplo, en México, lejos están los tiempos en que
ser maestro o maestra representaba una forma de vida cómoda; por el contrario,
ahora es –aunque no se reconozca- una ocupación peligrosa que requiere personas
inteligentes y valientes, de corazón generoso y cuero duro.
El problema
educativo, claro está, no se reduce a la calidad de la enseñanza (tener buenos
profes), implica además de muchas otras variables la cobertura (tener profes
para atender a todos los estudiantes): “según los cálculos del Instituto de Estadística
de la UNESCO, el mundo necesitará 69 millones de docentes para lograr la
universalización de la enseñanza primaria y secundaria de aquí a 2030”.
En esta prospectiva
y teniendo en cuenta que el docente es un agente social con una responsabilidad
fundamental para encausar los procesos educativos, sobra decir que su bienestar
se convierte en un tema del cual ni la sociedad ni el gobierno se puede
deslindar. Y menos después de 1994 cuando la UNESCO instituyó el 5 de octubre
como Día Mundial del Docente.
¿Y por qué
tendríamos que recordar a los docentes el 5 de octubre si los mexicanos
celebramos con gran pachanga el 15 de mayo? Precisamente porque, afectos al
mitote, celebramos el día del maestro con festivales y, dependiendo del
presupuesto y las circunstancias, hasta se rifan coches; mientras que el 5 de
octubre suena a reclamo porque recuerda la exigencia de garantizarle a los
docentes condiciones dignas de trabajo. Y por lo tanto no se trata de elegir
una u otra fecha, sino de darnos la oportunidad para preguntarnos qué estamos
haciendo para garantizar la formación académica y de investigación así como la
capacitación constante del profesorado para mejorar la enseñanza. ¿Cuánto hemos
avanzado y cuánto nos falta?
Haciendo eco de las
recomendaciones de la UNESCO, en la Escuela de Formación Docente y Desarrollo
Académico de la BUAP se realizó hoy una jornada
docente que incluyó cuatro conferencias, un panel, dos conversatorios y
presentaciones de libros relacionadas con el tema de la formación docente. La cosa estuvo así:
- Conferencia inaugural “Docencia innovadora e interacción social mediada por recursos digitales” a cargo de Dr. José Antonio Jerónimo Montes (UNAM).
- Conversatorio “El docente de la BUAP en el imaginario estudiantil: hallazgos desde la evaluación” a cargo de Mtra. Martha Patricia León Arenas (BUAP)
- Presentación de libro Jóvenes estudiantes de educación superior: reflexiones desde la experiencia universitaria. Fomento Editorial BUAP – Escuela de Formación Docente y Desarrollo Académico.
- Conversatorio "La contribución del Programa Institucional de Formación Docente a la formación de estudiantes: prácticas profesionales" con la participación de Gabriela Herrera Cano, Juan Miguel Ballesteros Reyes, Jorge Précoma Précoma y Alberto Sandoval Martínez como moderador.
- Conferencia “Las metacompetencias en la formación docente” por Mtro. Joaquín Gabriel Grajales López (LOGRA Consultores)
- Conferencia “Formación docente en contextos ingenieriles, entre el adiestramiento y la capacitación. El caso del TecNM” a cargo de Dra. Adriana Castillo Rosas (CIIDET)
- Panel “Aprender para enseñar: una mirada interinstitucional sobre la formación docente"
- Dr. Marco Antonio Rigo Lemini (UNAM) Dra. Mónica García de Luca, (Red de Colegios Semper Altius), Dr. Lino Eduardo Cardiel Marmolejo (Hospital General de México: Dr. Eduardo Liceaga”), Mtra. Inés Botero Cuervo (Universidad Anáhuac). Moderador: Moderador: Dr. Luis Medina Velázquez (Universidad Anáhuac).
- Presentación del libro Prosas educativas. La moral del maestro. Textos, circunstancias y pedagogía maldita de Guadalupe Barradas Guevara. Fomento Editorial BUAP- Fundación Carolina.
- Conferencia de claurusa “Modelos de formación docente y tecnología ¿Una integración posible?" a cargo de Dra. María del Rosario Freixas Flores (UNAM)
Saber qué se está haciendo en distintas instituciones es importante para imaginar y anticipar las exigencias de los próximos años.
Por cierto, casi lo
olvidaba. Este año el Día Mundial de los Docentes tiene como tema “Enseñar en
libertad, empoderar a los docentes”.
Por hoy no hace
falta decir más.