viernes, 14 de septiembre de 2018

Con-ciencia

Escribía en otro lado, a propósito del uso del diario en el contexto educativo:
A veces me pregunto si gente como Dalí y Kafka escribieron diarios porque eran genios o su genialidad se desarrolló gracias a la escritura. De lo que no hay duda es que la escritura de diarios es una herramienta muy poderosa. Ejemplos hay muchos.
Y entre esos ejemplos está Lev Tolstói, quien empezó su diario en la primavera de 1847 en un hospital, internado a causa de la gonorrea. La razón es lo de menos, lo importante de un diario -en tanto que bitácora de vida y por su íntima naturaleza- trasciende el registro de la cotidianidad para convertirse en una introspección que eventualmente ser hará pública. Un ejercicio intelectual gracias al cual podemos explorar la personalidad de un grande. 

El 7 de abril del mismo año a las 8 de la mañana (hasta la hora registraba con rigurosa disciplina) escribió:
Nunca había llevado un diario porque no veía ninguna utilidad. Pero ahora me intereso por el desarrollo de mis facultades, el diario me permitirá juzgar el progreso de ese desarrollo. En el diario deberá haber una tabla de reglas, y también deberán estar definidas mis actividades futuras.
El diario, en el caso de Tolstói, funcionó como una herramienta del cambio, como instrumento de mejora, como un programa para "el desarrollo armónico de lo existente". Un cambio, o mejor: desarrollo, que "no es obra de las circunstancias, sino del alma". 

Razón suficiente para escribir un diario.

viernes, 9 de marzo de 2018

Nota para mis biógrafos

Esta mañana publiqué un pequeño texto en mi cuenta de Facebook con el tiítulo Nota para mis biógrafos. La transcribo.

No es que que sea visionario, lo que pasa es que los demás no perciben las décadas de atraso (carecen de referentes, parámetros y llaman 'innovación' al refrito de antiguos fracasos).

Algo hay de eso.

lunes, 5 de febrero de 2018

Biblioteca de imprescindibles

El otro día me preguntaron cuáles serían los diez libros que me gustaría que todos mis alumnos leyeran. Comencé diciendo: el Cantar de los cantares (y también el Apocalipsis), Las Metamorfosis de Ovidio, las Cartas de Abelardo y Eloisa, Algunas Jarchas y las Coplas de Manrique a la muerte de su padre (alguien debería enseñarnos a escribir elegías, ya lo dije en otra parte).
Luego podrían ser Pablo y Virginia seguido de Madame Bovary.
O El periquillo sarniento, Santa y Pedro Páramo.
Para los poblanos El manifiesto estridentista, desde luego (y Tabaco para el puma de Juan Hernández Luna).
El libro de la risa y el olvido de Milán Kundera, El amor en tiempos de cólera, Los pasos perdidos de Alejo Carpentier.
Teresa filósofa, una del marqués de Sade e Historia del ojo de George Bataille (no por morbo, sino por cultura general).
Son ya más de diez y dejé fuera la Iliada, la Eneida, los Diálogos de Platón sobre el Amor, a Dionisio de Halicarnaso, a Juan de Yepez y a Teresa la grande.
Habría que incluir, llevados por la prisa, los Ocho siglos de poesía...
No se cuál quitar, pero sería importante incluir la Llama doble de Octavio Paz, Conversación en la Catedral de Vargas Llosa y Rayuela de Cortazar. La Feria de Arreola y Primavera con una esquina rota de Mario Benedetti.
No pueden quedar fuera los cuentos de Francisco Tario, ni los libros de Ibargüengoitia (a elegir entre La ley de Herodes, cuentos, y Las muertas, novela). Tampoco al ironía de Salvador Novo, Carlos Monsivais y Germán Dehesa.
El ensayo mexicano moderno de José Luis Martínez (volumen I) y Pensar el ensayo de Liliana Weimberg.
Historia de la pedagogía de Abagnano y Visalberghi, Pedagogía del oprimido de Paulo Freire y Estructuras de la mente de Howard Gardner.
La realidad oculta de Brian Green.
Diario de un seductor de Kierkegaard, el Tractatus logico-philosophicus de Wittgenstein y sus Investigaciones filosóficas. Totalidad e Infinito de Levinas.
El Curso de Lingüística general de Saussure, Sausssure: de ahora en adelante de Rastier y Las cosas del decir de Calsamiglia.
Diarios de Salvador Elizondo, Diarios de Anaís Nin, Los diarios de Emilio Renzi de Piglia.
La elegancia del erizo de Barbery, Jesús me quiere de Safier y Crónica del pájaro que da cuerda al mundo de Murakami...
El cazador de tatuajes, Terciopelo violento y La hora ciega de Juvenal Acosta.
La amante del ghetto de Pedro Ángel Palou.
La lista puede seguir, pero hay que depurarla porque la pregunta requería como respuesta sólo diez.

lunes, 29 de enero de 2018

Ideales educativos

¿Qué busca un docente cuando prepara e imparte sus cursos? ¿Qué fuerza lo despierta y mueve hasta el aula? ¿A qué le apuesta un educador?
El deseo de Ser..., supongo. Decía Rousseau que quería enseñar "el oficio de vivir".
* * *
¿Qué pretendo lograr en mis estudiantes? Soy docente porque me gusta aprender. Doy clases porque creo que es posible construir y descubrir con otros eso que llamamos conocimiento. Vivir es convivir. Fácil, muy fácil sería decir que como profesor busco, pretendo, persigo que mis estudiantes sean ciudadanos del siglo XXI. Que desde un área del conocimiento se descubran y se proyecten, que vivan intensamente. Que sean éticos, es decir, virtuosos, es decir, los mejores según su talento…Que aprendan a ser justos, sensibles, sabios. Que respeten lo diverso y se respeten a sí mismos. Que aprendan a consumir y que cuiden el planeta. Sería fácil porque de eso mucho se ha escrito. Educar es comunicar, conversar y no necesariamente convencer. Educar es contribuir al desarrollo integral de la persona: intelecto, voluntad, sentimiento. Cuerpo, alma, espíritu… Educar es dar la pauta para que el otro desde la diferencia y su condición de inasible alcance la autonomía, se defina, se des-cubra y trace su propia ruta…Podría decirse también que me interesa desarrollar en mis alumnos las competencias de su perfil profesional de modo que integrando conocimientos, habilidades y actitudes resuelvan tareas propias del mundo en el que quieren vivir…Y sí. Pero quizá sea mejor decir que al diseñar situaciones de aprendizaje y proponer tareas que movilizan sus recursos, más que revelarles su ZONA de desarrollo PRÓXIMO quiero que busquen su talento, su PASIÓN. Desde luego que en esta tarea es importante tener en cuenta las teorías psicopedagógicas para no dejarse llevar por las creencias. También es importante nutrir la imaginación con la experiencia y viceversa. Hablar, hablar, hablar. La palabra vehicula el pensamiento… ¡ESO! Educar es buscar CÓMPLICES para hablar…Hablar para construir la propia narrativa... Hablar sobre los principales temas de nuestra disciplina… ¿Y cuáles son esos temas cuando uno es docente de la licenciatura en Procesos Educativos? 1 La filosofía de la educación, 2 Las intenciones formativas, 3 El discurso pedagógico, 4 La identidad, 5 El curriculum, 6 La estrategia, 7 La evaluación, 8 El conocimiento del conocimiento, 9 La vida como proyecto, 10 La felicidad. La felicidad, sobre todo.

lunes, 22 de enero de 2018

Motivos

¿Por qué escribir un diario?
Porque su construcción es una búsqueda de sentido. En todo diario hay una búsqueda filosófica, una indagación profunda en torno a preguntas insolubles.
Hay también un misticismo, una sed de trascendencia, un desborde de sí mismo, una ruptura del tiempo, una pausa en el día a día. Un arrebato contemplativo.
Hay una narrativa en primera persona, un yo que se afirma y pronuncia, un testimonio de lo cotidiano en el que la literaturidad se filtra.
Más que un cuaderno de viaje es una libreta de vida.
Más que una bitácora de obra es la obra misma.
Más que un manojo de memorias es un legajo de recuerdos que se actualizan y transforman en la lectura.
¿Y sobre qué versa el diario?
Sobre las obsesiones de quien escribe.
De ahí su poder.
Ahí la vulnerabilidad.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Recuerdo a una mujer IV

Recuerdo a una mujer como si no pasara el tiempo. Recuerdo su sonrisa y sus ojos cafés como si tuviera en mis manos una fotografía. Recuerdo su voz alegre y juvenil como si la estuviera oyendo. Su belleza era la luz que aguarda en el poema (no hace falta decir más).

La recuerdo con su red para atrapar mariposas entrando al laboratorio de cómputo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Día mundial del docente

La docencia es vocación, profesión y empleo, es decir, idealmente existe en las personas que dedican parte de su vida a esta actividad una propensión al aprendizaje y la enseñanza que requiere –además- formación específica y continua para comprender, planificar, instrumentar y evaluar procesos educativos, en ambientes reconocidos y bajo esquemas laborales que permiten asegurar condiciones de vida digna.

Cuando falta algún elemento de la triada vocación-profesión-empleo es difícil que ocurra la excelencia en la enseñanza. Difícil, aunque no imposible. Por el contrario, cuando se disfruta la construcción y socialización del conocimiento, cuando se reflexiona sobre la propia práctica en términos de diseño de experiencias de aprendizaje, generación de comunidades de práctica y reconocimiento de logros, y con ello se obtiene un salario que permite mantener una vida decente se tienen todos los elementos para esperar que los profes sean buenos profes.

Ya se sabe que quid natura non dat salmantica non praestat y, sin embargo, con capacitación constante, voluntad y compromiso pueden, quienes se dedican a la docencia, trabajar en equipo y hacerse de recursos para lograr sin mayores dificultades los objetivos educativos. Cosa aparte son las condiciones laborales. Por ejemplo, en México, lejos están los tiempos en que ser maestro o maestra representaba una forma de vida cómoda; por el contrario, ahora es –aunque no se reconozca- una ocupación peligrosa que requiere personas inteligentes y valientes, de corazón generoso y cuero duro.
El problema educativo, claro está, no se reduce a la calidad de la enseñanza (tener buenos profes), implica además de muchas otras variables la cobertura (tener profes para atender a todos los estudiantes): “según los cálculos del Instituto de Estadística de la UNESCO, el mundo necesitará 69 millones de docentes para lograr la universalización de la enseñanza primaria y secundaria de aquí a 2030”.

En esta prospectiva y teniendo en cuenta que el docente es un agente social con una responsabilidad fundamental para encausar los procesos educativos, sobra decir que su bienestar se convierte en un tema del cual ni la sociedad ni el gobierno se puede deslindar. Y menos después de 1994 cuando la UNESCO instituyó el 5 de octubre como Día Mundial del Docente.

¿Y por qué tendríamos que recordar a los docentes el 5 de octubre si los mexicanos celebramos con gran pachanga el 15 de mayo? Precisamente porque, afectos al mitote, celebramos el día del maestro con festivales y, dependiendo del presupuesto y las circunstancias, hasta se rifan coches; mientras que el 5 de octubre suena a reclamo porque recuerda la exigencia de garantizarle a los docentes condiciones dignas de trabajo. Y por lo tanto no se trata de elegir una u otra fecha, sino de darnos la oportunidad para preguntarnos qué estamos haciendo para garantizar la formación académica y de investigación así como la capacitación constante del profesorado para mejorar la enseñanza. ¿Cuánto hemos avanzado y cuánto nos falta?

Haciendo eco de las recomendaciones de la UNESCO, en la Escuela de Formación Docente y Desarrollo Académico de la BUAP se realizó hoy una jornada docente que incluyó cuatro conferencias, un panel, dos conversatorios y presentaciones de libros relacionadas con el tema de la formación docente. La cosa estuvo así:


  • Conferencia inaugural “Docencia innovadora e interacción social mediada por recursos digitales” a cargo de Dr. José Antonio Jerónimo Montes (UNAM).
  • Conversatorio “El docente de la BUAP en el imaginario estudiantil: hallazgos desde la evaluación” a cargo de Mtra. Martha Patricia León Arenas (BUAP)
  • Presentación de libro Jóvenes estudiantes de educación superior: reflexiones desde la experiencia universitaria. Fomento Editorial BUAP – Escuela de Formación Docente y Desarrollo Académico.
  • Conversatorio "La contribución del Programa Institucional de Formación Docente a la formación de estudiantes: prácticas profesionales" con la participación de Gabriela Herrera Cano, Juan Miguel Ballesteros Reyes, Jorge Précoma Précoma y Alberto Sandoval Martínez como moderador.
  • Conferencia “Las metacompetencias en la formación docente” por Mtro. Joaquín Gabriel Grajales López (LOGRA Consultores)
  • Conferencia “Formación docente en contextos ingenieriles, entre el adiestramiento y la capacitación. El caso del TecNM” a cargo de Dra. Adriana Castillo Rosas (CIIDET)
  • Panel “Aprender para enseñar: una mirada interinstitucional sobre la formación docente"
  • Dr. Marco Antonio Rigo Lemini (UNAM) Dra. Mónica García de Luca, (Red de Colegios Semper Altius), Dr. Lino Eduardo Cardiel Marmolejo (Hospital General de México: Dr. Eduardo Liceaga”), Mtra. Inés Botero Cuervo (Universidad Anáhuac). Moderador: Moderador: Dr. Luis Medina Velázquez (Universidad Anáhuac).
  • Presentación del libro Prosas educativas. La moral del maestro. Textos, circunstancias y pedagogía maldita de Guadalupe Barradas Guevara. Fomento Editorial BUAP- Fundación Carolina.
  • Conferencia de claurusa “Modelos de formación docente y tecnología ¿Una integración posible?" a cargo de Dra. María del Rosario Freixas Flores (UNAM)

Saber qué se está haciendo en distintas instituciones es importante para imaginar y anticipar las exigencias de los próximos años. 

Por cierto, casi lo olvidaba. Este año el Día Mundial de los Docentes tiene como tema “Enseñar en libertad, empoderar a los docentes”.


Por hoy no hace falta decir más.