lunes, 30 de marzo de 2020

Recuerdo a una mujer V

Como consecuencia de la pandemia de COVID-19, desde hace unos días estoy realizando teletrabajo, clases a distancia y homeoffice, lo cual trae consigo un incremento de tareas.

Hoy, 30 de marzo, en México se declara la emergencia sanitaria que implica la suspensión de las actividades no esenciales en el sector público y privado hasta el próximo 30 de abril y la permanencia voluntaria en casa. O sea, un mes más.

En ese contexto, procuro mantener algunas pausas activas que me permiten seguir las noticias o revisar rápidamente las redes sociales o publicar algo en ellas. Aquí un texto compartido hoy en Facebook.

A pesar de estar en casa no son muchos los ratos libres. Uno necesita, sin embargo y por salud, hacer alguna que otra pausa activa. En eso estaba cuando me encontré con una de sus fotografías. ¿Cómo no iba a enamorarme? Es bella, muy bella, bellísima. Y por belleza entiendo la armonía y el equilibro en sus rasgos, el trazo perfecto de la genética y la geometría, el gesto coqueto y seductor, su fuerza y su energía, la chispa que ilumina la consciencia y emociona las fibras más íntimas, un detonador del éxtasis su sonrisa, su mirada, el tiempo en su rostro detenido... Una revelación adictiva. Algo así.

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