Hoy es un buen día para comenzar un diario. Otro... Lo sé porque esta mañana llovía. Lo sé porque al despertar me sentí completo: estaban conmigo mis cinco gatos en la cama. Lo sé porque la necesidad de escribir me obliga. No es que esté lleno de historias, tampoco traigo teorías de importancia e interés. Es sólo que a veces me dan ganas de darle forma al mundo con palabras o algo así.
Podría comenzar diciendo que no me depositaron la quincena o que Ella no está aquí, pero -como escribiera Tedi López Mills en
La invención de un diario- "tendré que convertir las malas noticias en buenas".
¡Qué sea lo que los dioses quieran!
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